Esta Sativa africana pura de floración temprana procedente de las laderas kenianas del Kilimanjaro, es el resultado de generaciones de cruces por parte de la población nativa, aunque desde entonces ha sido estabilizada para mejorar algunas de sus propiedades, como la producción de resina, dejando intactas sus principales cualidades y sabor.
Los nativos la llaman “la aplanadora de elefantes” y utilizan sus efectos estimulantes y psicodélicos en sus ceremonias religiosas y para cazar. Una de las mejores variedades para cultivar en exterior o en invernadero, produce cogollos robustos incluso en condiciones adversas, tiene un agradable sabor cítrico y es muy potente.

